Conciencia Humana
En el acompañamiento de procesos, y terapéutico, detecto que muchas veces sucede una interferencia que me parece importante destacar.
Cuando la persona tiene un impacto vital, va a tener que pasar por las reacciones automáticas que saltan de forma real ante ese impacto, es decir, su parte humana reaccionará de una determinada manera; y después tendrá la posibilidad de hacer conciencia de lo que ha sucedido, desde un aspecto de Conciencia que le da otra visión más amplia, con perspectiva “desde fuera del bosque”, mientras que la humana está “dentro del bosque”.
Para tener esa perspectiva de fuera del bosque, necesitamos hacernos preguntas acerca de ella. Pero si cuando escuchamos a alguien hablar de su impacto, de su experiencia, desde “dentro del bosque”, y en lugar de permitirle que hable desde ahí, le cortamos ese tránsito para imponerle una perspectiva “desde fuera”, antes de tiempo, estamos anulando esa parte humana que necesita ser reconocida, vivida, asumida.
Sin la vivencia humana, la Conciencia se puede quedar “teórica”. Con la vivencia humana, la Conciencia puede ofrecernos una perspectiva extraordinaria y ligera, que aligera mucho la perspectiva del humano que está percibiendo un “problema”.
La tendencia a negar la visión humana, es muy común, de modo que, muchas personas en el acompañamiento, pueden caer en esta situación, en la que, por negar su propia humanidad, niegan la humanidad de quien tienen delante.
El acompañante, primero, necesita darse cuenta del espejo que está teniendo, sentir su parte humana, para poder hacer un acompañamiento que no sea una proyección de sí mismo, sino algo independiente.
También en los vínculos comunes, no necesariamente de acompañamiento terapéutico, se da mucho esto de tratar de hacer ver al otro (familiar, amigos...) desde la posición de conciencia, porque nosotros estamos aprendiendo, y no permitimos que el otro simplemente quiera verlo solamente humano y lineal a su problema. Asumir que el otro elige como quiere verlo es importante.
Uno puede ofrecer preguntas acerca de la conciencia para despertar en el otro ese interés, pero si las preguntas no resuenan, es porque la persona no tiene ese interés. La insistencia, no solamente puede ser contraproducente, sino que está hablando de que la persona está poniendo el foco fuera, en lugar de en sí mismo.
Y al mismo tiempo, hacer estas preguntas hacia la conciencia, negándole la visión humana a la persona, tampoco es útil.
Dejo un video que hice recientemente en el que hablo un poco del nivel intermediario entre ese aspecto de Conciencia más abstracta, y el Nivel de Conciencia Humana
De estos temas es de lo que estaremos hablando en el Aula de Lógica Terapéutica que comienza el próximo día 8 de Septiembre en la Escuela Creativa de Lógica Aplicada
Inscripciones: +34 609827324
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