Los verdaderos ingredientes del guiso del “buenismo”.
“De bueno eres tonto”, dicen por ahí. Yo la verdad que, en la mayoría de los casos, no estoy de acuerdo con esa afirmación, y te voy a dar mis razones de por qué. ¿Tú te has fijado en los verdaderos motivos que te llevan a hacer esos actos que consideras “buenos”? No digo que no exista la bondad real, haberla haila, pero verla en acción es tan extraño como poder hacer una foto a un lince en plena cacería, o encontrar una cópula de aves en especie de extinción. (Me parece que estoy exagerando, pero es para darle un tinte de ligereza a algo que en sí mismo es ya bastante denso) Cuando una explora en sí misma, con sinceridad, ante uno de esos actos de “buenismo”, se dará cuenta de que hay varios ingredientes interesantes que, si no se miran con la intención de ver la verdad, se ignoran para seguir Pareciendo, en lugar de Siendo. Miedo al rechazo, abandono de la propia decisión del corazón por la decisión ajena, para no sentir la incomodidad de la c...