Los verdaderos ingredientes del guiso del “buenismo”.
“De bueno eres tonto”, dicen por ahí. Yo la verdad que, en la mayoría de los casos, no estoy de acuerdo con esa afirmación, y te voy a dar mis razones de por qué.
¿Tú te has fijado en los verdaderos motivos que te llevan a hacer esos actos que consideras “buenos”? No digo que no exista la bondad real, haberla haila, pero verla en acción es tan extraño como poder hacer una foto a un lince en plena cacería, o encontrar una cópula de aves en especie de extinción. (Me parece que estoy exagerando, pero es para darle un tinte de ligereza a algo que en sí mismo es ya bastante denso)
Cuando una explora en sí misma, con sinceridad, ante uno de esos actos de “buenismo”, se dará cuenta de que hay varios ingredientes interesantes que, si no se miran con la intención de ver la verdad, se ignoran para seguir Pareciendo, en lugar de Siendo.
Miedo al rechazo, abandono de la propia decisión del corazón por la decisión ajena, para no sentir la incomodidad de la culpa (lo cual es falta de integridad), soberbia porque tengo que ser mejor y más buena que el otro... así que ya tenemos tres ingredientes que, si no se mira bien, se ocultan muy sibilinamente.
El buenismo es un peso y un lastre para la persona que lo porta. Es un programa de moralidad ancestral que genera la auto negación de la persona, y muchas han muerto sintiendo que se llevaban una aureola de santidad a la tumba. Porque el auto abandono del propio corazón, causa enfermedades.
Una de las trampas más comunes al “salir del buenismo” es caer en la polaridad contraria de la misma moneda. Un modelo de rebeldía rabiosa que es movilizado por toda la rabia acumulada durante los años de Parecer lo que una no es.
¿Hay vida más allá de este intrincado mecanismo? La hay.
¿Cómo accedo a ese campo que trasciende el programa moral?
A través de las PREGUNTAS, nuevas preguntas que te llevan a un nuevo FOCO más allá del interés por Parecer, y te llevan al interés por Ser.
Ser lo que una es, es fuente de salud.
Parecer, es fuente de enfermedad.
Es sencillo, y a la vez, cuando abres la puerta, hay un universo muy complejo que ha creado tan sibilinos programas. Pero el enrevesamiento es tan grande, que solo la sencillez nos hace ver la puerta.
Si sientes que resuenas con esta situación, te voy a dar estas sencillas palabras para que, con sinceridad y humor, las puedas ver dentro de ti, y encontrar la punta del ovillo del enredo de la moral: MIEDO (al rechazo y al error), SOBERBIA, FALTA DE INTEGRIDAD, AUTOABANDONO. Si te quedas con el “de bueno soy tonto”, si crees realmente que es bondad lo que haces, y que te rodeas de gente desagradecida, es tu opción también pensar así, pero si quieres profundizar un poco más y explorar en las causas más internas del programa del buenismo, aquí tienes por dónde empezar.
Y si quieres profundizar más aún en ello y crees que necesitas que alguien te eche una mano en poner luz en ese foco oscuro, pues tienes mis sesiones disponibles para ello, así como la charla "Decisiones: miedo al error, miedo al rechazo" que estaré ofreciendo mañana Sábado 26 on line y en vivo en Chiclana, Cádiz, a las 18 hora española.
Que tengas un feliz día de la Vida, y que el Amor real por nosotros mismos se descubra cada día más, aunque a lo falso que hay en nosotros le duela el desprendimiento.
Sesiones y Charlas: +34 609827324

Comentarios
Publicar un comentario